Solía arrepentirme
Diré que mi vida es una inconclusa sucesión de puntos, el equivalente a una pendiente cuya constante es el caos hacia el infinito de probabilidades. Siempre me sobrepongo, con todo y el dolor que se necesita para eso.
Me ahogo en mis propias lágrimas… Pero ya vendrá la noche, apaciguando mi cólera sobre el nauseabundo paisaje de esta ciudad que siempre hace que pierda la fe en la raza humana






Otros decían...